Decreto lo que quiero

El cambio de año es una fecha llena de rituales donde la mayoría de personas se enfoca, por única vez en el año, en lo que le gustaría conseguir, en qué deseos quisiera cumplir.

Recuerdo haber hecho rituales desde muy chica, divirtiéndome corriendo con una maleta mientras daba la vuelta a la manzana, comprando calzones amarillos, pasándole ruda a la gente, comiendo uvas, etc.

Algunos rituales los he hecho más concentrada y otros solo viviendo el momento.

Uno de los que más me gusta es correr para viajar, a veces pienso en un destino, otros en lo que el Universo me mande. Lo hago con tanta Fe que siempre se me cumple!!!

Pero no solo decretamos en Año Nuevo, lo hacemos cualquier día, aunque no seamos conscientes.

El día que conocí a mi esposo (ese Año Nuevo fui a Madrid y usé ropa interior roja porque me dijeron que eso usaban allá, como leen me funcionó), me preguntó qué haría por 28 de julio y con una amiga le respondimos que iríamos de viaje por Europa, aunque sólo teníamos 200 dólares cada una jajaja bueno ese año no fuimos a Europa pero un par de años después pasamos Año Nuevo juntas y corrimos la vuelta a la manzana, junto a todas las mujeres de mi familia, y qué creen en julio de 2011 estábamos juntas en París apreciando la torre Eiffel (nos demoramos 3 años pero lo cumplimos) y en un par de ciudades más del viejo continente.

Decretamos y cumplimos.

En noviembre de ese año mi tío se compró un depa bello frente al mar, el primer día que fui quedé encantada y me senté a leer una revista cerca de la terraza. Mi tío haciendo una broma subió la foto a Facebook que decía: “Rebequita disfrutando de su nuevo departamento de playa, leyendo su revista de modas” todo el mundo le felicitaba,y yo explicando que era para la foto.

Tres años después, mi esposo y yo le compramos el departamento a mi tío.

¡Ha sido una de las mejores bromas!


No es necesaria una fecha exacta para hacer los rituales, aunque la buena energía de tanta gente y la intención del colectivo puedan funcionar como un portal, dándonos una fuerza extra para cumplir nuestros deseos.

Una vez que sabes lo que deseas, es necesario que lo pidas en presente, como si tu deseo ya se hubiera cumplido.

Lo más importante es lo que queremos experimentar, no tanto la forma. El Universo siempre sabe lo que es mejor para cada uno de nosotros, pero como contamos con el libre albedrío, podemos pedir lo que deseamos, aunque nos sorprendamos por la forma en la que llega.

Feliz Año 2019

Rebeca 🌻

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